miércoles, 8 de julio de 2009

MAPA DE LA ISLA DEL PUERTO


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100 MILLONES DE RAZONES PARA PROTEGER LA RESERVA NATURAL DE LA ISLA DEL PUERTO

Referencia: Obra Puente sobre Riacho Itapé y costanera en Isla del Puerto en Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

Concepción del Uruguay, Entre Ríos, 21 de Mayo de 2009.

I.OBJETO:

se haga conocer públicamente la copia del proyecto, estudios y evaluación del impacto ambiental que tendrá la construcción sobre el Riacho Itapé de un puente que comunique con la llamada “Isla del Puerto” y sobre ésta última de un terraplén coronado con un camino asfaltado, paralelo a la línea costera sobre el Río Uruguay de 2800 metros de largo aproximadamente, habida cuenta que hasta el momento, no ha habido informe alguno, a pesar de haberse presentados dos notas solicitando el mismo en la Municipalidad local los días 11 de febrero del corriente y 12 de Mayo, no habiendo en ninguno de los dos casos respuesta alguna , y, teniendo presente que la mencionada isla es un refugio para pernoctar y alimentarse de miles de garzas blancas, rosadas, caracoleros, y diversos otros animales autóctonos (gallinetas, búhos de campanario, chimangos, varias razas de palomas, zorzales, sietecolores, pájaros carpinteros, martín pescador, horneros, benteveos, loros, reptiles) así cómo flora autóctona (sauce, mataojo, ubajay, alerce, espinillo, etc) que se verán afectados por la construcción de éste proyecto; solicitando además información sobre estudios de la evaluación del posible cambio del comportamiento del Río Uruguay y Riacho Itapé.

La documentación e información solicitada deberá ser suministrada en un plazo que no exceda los diez (10) días hábiles administrativos de recepcionada la presente en un todo de acuerdo al art. 12 decreto 1169/05.

Motiva la presente solicitud, el estudio que como ciudadanos llevamos adelante sobre nuestros recursos naturales y medio ambiente y sus problemáticas é incidencias en la población y medio

ambiente de Concepción del Uruguay; y, teniendo presente que hasta finales de la década de 1970, la isla en la cual se realizará el proyecto, se encontraba pletórica de fauna silvestre, en su laguna, se encontraban por miles las garzas blancas y rosadas y patos sirirí, vagabundeaban las gallinetas en el monte, luego, en desde la década de 1980, toda ésa fauna despareció, y, desde hace unos tres años al presente, nuevamente, han aparecido las garzas blancas, y en mucho menor número, las garzas rosadas y están apareciendo tímidamente las gallinetas, evidenciando, de ésa manera un cierto renacimiento de la fauna, la que, con el proyecto nombrado, se verá afectada.

II.DERECHO:

Fundamos la presente en el artículo 41 de la Constitución Nacional (Art. 41: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano......las autoridades proveerán

a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales..”), que la información requerida debe tener carácter público , tal cómo se

encuentra estatuido tanto en el Art. 42 nuestra Constitución Nacional (Art. 42 C.N.: “Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de la salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz;… Las autoridades proveerán a la protección de esos derechos, …, al de la calidad y eficiencia de los servicios públicos…”),

que el artículo 13 de la Constitución de la Provincia de Entre Ríos reconoce el acceso a la información pública gratuito é informal (Art. 13: “Se reconoce el derecho al acceso informal y gratuito a la información pública, completa, veraz, adecuada y oportuna, que estuviera en poder de cualquiera de los poderes u órganos, entes ó empresas del Estado, municipios, comunas y universidades....”)

que el artículo 83 de la Constitución de la Provincia de Entre Ríos

reconoce la preservación y conservación del medio ambiente (Art. 83: “….. Asegura la reservación,

recuperación, mejoramiento de los ecosistemas y sus corredores biológicos y la conservación de la diversidad biológica.....”)

que el artículo 85 de la Constitución de la Provincia de Entre Ríos declara libres de construcción de obras de infraestructura a los humedales (Art. 85: “Los recursos naturales existentes en el territorio provincial corresponden al dominio originario del Estado entrerriano, que ejerce el control y potestad para su aprovechamiento, preservación, conservación y defensa.........tendrá a su cargo la gestión y uso sustentable de las mismas, y de los sistemas de humedales, que se declaran libres de construcción de obras de infraestructura a gran escala que puedan interrumpir o degradar la libertad de sus aguas y el desarrollo natural de sus ecosistemas asociados”)

que la Ley de la Provincia de Entre Ríos N° 8967, de “Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas”, declara en su Art. 1.– Créase el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas, sujeto al régimen de la presente ley y en el Art. 2.– Entiéndase por Área Natural Protegida a todo espacio físico que siendo de interés científico, educativo y cultural por sus bellezas paisajísticas y sus riquezas de fauna y flora autóctonas, son objeto de especial protección y conservación, limitándose la libre intervención humana a fin de asegurar la existencia de sus elementos naturales a perpetuidad.

que la Ley de la Provincia de Entre Ríos Nº 9718, declara a las islas y humedales de los departamentos Uruguay, Gualeguaychú “Áreas Naturales Protegidas” (Art. 1 Decláranse “Area Natural Protegida”, a los humedales e islas del Departamento Uruguay, Gualeguaychú e Islas del Ibicuy, sitos en el territorio de la Provincia de Entre Ríos, incorporándose al Sistema Provincial de Areas Naturales Protegidas conforme lo normado en la Ley Provincial Nº 8967.)

que la Ley Nacional N° 26331, declara como bosque nativo al medio ambiente que tiene por objeto la mencionada construcción, y, que para llevarla a cabo, se verán en la necesidad de un gran talado de flora autóctona ( ARTICULO 2º A los fines de la presente ley, considéranse

bosques nativos a los ecosistemas forestales naturales compuestos predominantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas, en conjunto con el medio que las rodea suelo, subsuelo, atmósfera, clima, recursos hídricos, conformando una trama interdependiente con características propias y múltiples funciones, que en su estado natural le otorgan al sistema una condición de equilibrio dinámico y que brinda diversos servicios ambientales a la sociedad....)

que el Código Civil en su artículo 2340 declara las islas como Bien Público

que el Estatuto del Río Uruguay en su artículo ARTICULO 36 expresa “Las Partes coordinarán, por intermedio de la Comisión, las medidas adecuadas a fin de evitar la alteración del equilibrio ecológico y controlar plagas y otros factores nocivos en el Río y sus áreas de influencia.....”

Asimismo, la autoridad municipal competente, deberá tener presente lo dispuesto en la Ley Nacional 25.831 “ REGIMEN DE LIBRE ACCESO A LA INFORMACION PUBLICA AMBIENTAL”, en especial lo estatuido en los Artículos 3, 4 y 9 de la misma (Art. 3: Acceso a la información. “El acceso a la información ambiental será libre y gratuito para toda persona física o jurídica,… Para acceder a la información ambiental no será necesario acreditar razones ni interés determinado…”;

Art. 4: Sujetos obligados. “Las autoridades competentes de los organismos públicos, y los titulares de las empresas prestadoras de servicios públicos, sean públicas, privadas o mixtas, están obligados a facilitar la información ambiental requerida…”;

Art. 9: Infracciones a la ley. “Se considerarán infracciones a esta ley, la obstrucción,

falsedad, ocultamiento, falta de respuesta en el plazo establecido en el artículo anterior, o la denegatoria injustificada a brindar la información solicitada, y todo acto u omisión que, sin causa justificada, afecte el regular ejercicio del derecho que esta ley establece. En dichos supuestos quedará habilitada una vía judicial directa, de carácter sumarísima ante los tribunales competentes. Todo funcionario y empleado público cuya conducta se encuadre en las prescripciones de este artículo, será pasible de las sanciones previstas en la Ley N° 25.164 o de aquellas que establezca cada jurisdicción, sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales que pudieren corresponder…”)

III.PETITORIO:

QUE ANTE LO EXPUESTO, SOLICITAMOS, SE HAGA PÚBLICO EL PROYECTO “PUENTE SOBRE RIACHO ITAPÉ Y COSTANERA SOBRE ISLA DEL PUERTO, EN LA CIUDAD DE CONCEPCIÓN DEL URUGUAY, ENTRE RÍOS”, ASÍ TAMBIÉN ESTUDIOS Y EVALUACIÓN

DE IMPACTO AMBIENTAL Y ESTUDIOS Y EVALUACIÓN DEL POSIBLE CAMBIO EN EL

COMPORTAMIENTO DEL RIACHO ITAPÉ Y RÍO URUGUAY POR LA MENCIONADA CONSTRUCCIÓN.

Se han entregado copias del presente a la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación Argentina y a la C.A.R.U.


Se adjuntan al presente dos hojas más con fotografías que muestran como se comienzan a juntar las aves para pernoctar (al oscurecer, se juntan muchas más aves), también la selva de galería que se verá afectada con el talado de la vegetación y fotos mostrando el guano que queda al irse las aves durante el día, resultando en un total de 7 hojas.

martes, 12 de mayo de 2009

Proyecto Puente- Colegio de Arquitectos de la Provincia de Entre Ríos

Buena idea

Para reenviar

Los temas que resolverá un partido político cuando sea gobierno son los que se vuelcan en su plataforma eleccionaria, por eso, los emprendimientos que estuvieron excluidos, tienen forma de “necesidad y urgencia”, es decir de coyuntura y no necesariamente son sustentables. Los argentinos queremos practicar democracia desde hace 25 años y no nos resulta fácil, como mínimo queremos que las obras públicas que superan determinado valor, tengan aval ciudadano y oportunos debates. Si esto no está sucediendo en la comuna de Concepción del Uruguay, no nos irá bien.

En el proyecto “turístico” de aprovechamiento isleño, construcción de puente, etc. las dudas superan a las certezas. Contar con la supervisión del Colegio de Arquitectos es requisito para las obras públicas y privadas, por eso el Colegio tiene representación oficial en el H.C.D. justo ahí donde sus representantes fueron ninguneados. El marco en el que se plantea este proyecto es cuando las provincias no resuelven el control de efluentes de frontera y, cuando en el poder Central, la soberanía es sólo una palabra, entonces, cómo se resuelven los proyectos ubicados en el río o sea, la frontera, sin afrontar y resolver el problema de su creciente contaminación?.

Controlar estas burlas por parte de los pueblos no es una ficción, es una gran posibilidad cierta, está a su alcance y es su razón de ser. Para defender el orden establecido, las organizaciones sociales están junto a las universidades, profesionales y científicos. Porque forman parte del mismo orden.

Las Argentinas y Argentinos sabemos que los funcionarios que no están incorporados en ese orden, son enemigos del pueblo, de la misma forma que los obispos no pueden ser padres.

Si el proyecto fuera plausible sería multidisciplinario, necesario, oportuno, redituable y para 100 años de proyección, tal vez sea hermano del nuevo acceso a la ciudad, primo de una circunvalación amplia en la que se incluya a los balnearios y pariente de un recorrido paisajístico dedicado a las especies regionales, para enseñar cuales son. Tal vez en ese paisaje se inserten nuevas viviendas y usos comunitarios. Tal vez hagan falta dos puentes y hasta es posible que se defina que el edificio municipal y el de la policía están ubicados pésimamente debido a que la ciudad culta, histórica y turística necesita otros espacios, museos y aulas para letras, números y sonidos. Algo que nunca sabremos sin consultar a los que saben.

Esta es una buena idea pero, para transformarla en anteproyecto, debe llamarse a concurso de arquitectura, después que el control de la contaminación, el déficit habitacional en todos los niveles, el cloacal y todos los otros, estén resueltos, es decir, este sería el resultado final de un Plan profesional, abarcativo, social, económico y ecológicamente apto. Hay muy buenas ideas para enlazar, por ejemplo, ciudad vieja y ciudad nueva, que sólo pueden resolver unos pocos especialistas. Ninguno de ellos es un político, lo cual es visible, ya que están equivocando funciones, escalas y prioridades.

Un buen principio rector podría ser que la ciudad posea los únicos balnearios habilitados, con energía ecológica propia y certificación ambiental. Transformar la naturaleza, para ayudarla, revitalizarla y fertilizarla, para lograr el mayor proyecto al que puede aspirar una región de América. Lo que no es poco. Esto se logra con proyectos que utilizan a la naturaleza para que sobreviva y florezca por sí misma, o sea, hay cosas gratis, además de la necesaria inversión económica.

Esta es otra nueva oportunidad que la ciudad puede perder. La noticia de este proyecto está encabezada por el precio, lo que la transforma en imposición irreverente, irrespetuosa e irresponsable. Como objetivo eleccionario impacta negativamente pero, debe observarse que no hay ni habrá ideas superadoras, por parte de ninguna oposición, antes del 28 de junio. Es decir, como diría el viejo Perón: Esto, comparado con nada, es lo mejor que tenemos.

Tal vez el ambientalismo no posee proyectos propios considerando que esta es una función exclusiva transferida al municipio, pero la inversión en las TICs., Unificación de criterios, Intercambio de información disponible en el Estado y consulta a los Consejos Profesionales y organizaciones ayudan a los proyectos multidisciplinarios para la confección de pliegos y concursos. Estos trabajos de la Comuna, como la participación y los presupuestos participativos, deben ser exigidos por la comunidad.

Si la Comuna no hace los proyectos: ¿Para quién trabaja?, es una pregunta que va de la mano con otra que planteo: ¿A quién le habla Cristina?, entonces, resulta imprescindible que se explique el carácter, los alcances y en razón de qué proyecto es el préstamo. Luego revisar el proyecto y así sabremos para quién trabaja.

Opino que No es propicio, oportuno ni conducente que la Asamblea se plantee la revisión de costos, menos aún compararlos con sueldos, impuestos, etc. El costo es producto de un proyecto, el proyecto de una idea rectora. Los proyectos tienen etapas y la idea rectora responde a un Plan. Un concurso se hace con pliegos de condiciones que responden al plan y ese Plan, NO ES NEGOCIABLE.

No comparto que la revisión de costos sea función de la Asamblea.

¿Qué pasaría si el monto fuera ínfimo para el fin que se quiere alcanzar?. El proyecto es completo, o le falta algo?....Los servicios y la energía del proyecto, son ecológicos?: Sin dudar, deberían ser estratégicamente independientes de los de la ciudad porque tienen distinto ritmo de crecimiento, luego, esos prototipos ampliables, son extensibles a todos los balnearios y por qué no, a nuevos barrios.

Queremos balnearios o no los queremos, es lo que la política debe responder luego de consultar al ambientalismo. Lamentablemente no lo hace si el proyecto es del Estado o se lo compra a una empresa que construye calles. Estará faltando experiencia y profesionalismo en ambos casos, errores de inexpertos que ya conocemos. Estaremos llevando arena, con camiones, para volcar en el balneario, lugar de donde proviene esa arena.

El proyecto no encaja en ningún plan, entonces el Colegio de Arquitectos es el único que muestra preocupación por el futuro de la ciudad, debido a que fue burlado. Es de lamentar que el Colegio deba presentar notas para que le expliquen los proyectos y que suponga que para darle el permiso al adjudicatario de la obra, inepto para proyectos, deberían ajustar las normas existentes y planes de expansión urbana, a la propuesta que esa empresa haga. Esta interpretación es aberrante y se entiende así: Entienden que la empresa es la “especialista”, los arquitectos “no existen” y las normas, estaban “equivocadas”?.

Bueno, opino que es exactamente al revés. Lo que estaba mirando al norte tiene que mirar al sur. En efecto: Otra vez, la política transforma buenas ideas en Obras públicas con mal olor.

domingo, 3 de mayo de 2009

como se come????????? con mucho vinagre, se vendieron

Bisogni se reunió con arquitectos

El Intendente Bisogni recibió ayer a los arquitectos Héctor Manzan y Sergio Tomassi, autoridades del Colegio de Arquitectos de la Provincia Regional Este para dialogar sobre la Isla del Puerto.

En la oportunidad analizaron aspectos de la obra, que ya cuenta con la aprobación de los fondos mientras se realizan los estudios técnicos de las propuestas que dotarán a nuestra ciudad de una costanera similar a la de otras ciudades de Entre Ríos. Los profesionales manifestaron su interés en colaborar con el Municipio buscando un desarrollo urbano ordenado del proyecto de la nueva costanera y del puente que unirá a la ciudad con la isla del puerto. El Colegio ya ha acordado con el municipio el trabajo coordinado en los aspectos necesarios de la reforma y la actualización del Código de Ordenamiento Urbano, que debe realizarse para encarar las obras en la ciudad

casi 100 millones

Una obra de casi 100 millones de pesos en una ciudad con un presupuesto de 61 millones -o sea una obra de casi dos presupuestos anuales- donde el monto total destinado a obras públicas estructurales para la ciudad es de 3,5 millones –o sea una obra que vale casi 30 veces de lo que se destina este año a obras públicas estructurales para la ciudad y casi tres veces, lo que el municipio gastará en sueldos a su personal, 37,8 millones- merece -o merecería- un análisis, una meditación más profunda, más detenida, mas calma que el vertiginoso periplo que viene desarrollando el proyecto puente-costanera isla del puerto, desde que se generó en la cabeza, en el pensamiento de algún funcionario, hasta esta etapa en que se confirma, se adjudica su realización. Ahora ya es casi segura su concreción porque el Estado (o sea todos nosotros, a través de nuestros representantes) ha sellado el compromiso de obra con una empresa privada que –como tal- sabe hacer cumplir los compromisos al Estado; es decir, si la obra finalmente NO se realiza, igual deberá pagarse como si se hiciera.

En este punto que parece como de no-retorno aún vale la pena (porque sí que es penoso) tratar de resumir y comunicar estas elementales, desprolijas pero fundamentadas consideraciones que me surgen del asunto.

LA DECISIÓN. La idea de una costanera sobre la isla del puerto no está siquiera esbozada en ninguno de los planes de ordenamiento urbano que luego de largos, multidisciplinarios y caros estudios concluyen en el “Código de Ordenamiento Urbano”, que es el instrumento que rige el crecimiento urbano y edilicio de esta ciudad; con lo cual no es aventurado decir o suponer que la idea surge de un convencimiento personalísimo, capricho o alucinación de alguien que, por estar circunstancialmente en un lugar de poder, pretende concretar sus magnas aspiraciones.

No es criticable y menos condenable que alguien que accedió legítimamente los lugares donde se toman estas decisiones trate de hacer realidad las obras que imagina para mejorar la vida de sus conciudadanos. Ahora este sueño de ver una caravana de autos uruguayenses desfilar un domingo a la tarde por una costanera sobre el río Uruguay, deja en claro que quien lo sueña y trata de concretarlo elige, decide, prefiere destinar la mayor inversión de su gestión a una obra indudablemente suntuaria, en lugar de hacerlo hacia otras que todos sabemos son indudablemente necesarias. De esta manera antepone –obviamente- las apariencias a la necesidad; o bien tiene una visión distorsionada de lo que es necesario hacer o de lo que es más urgente resolver. Ni la careta de las apariencias, ni la miopía de los necios, serían buenos consejeros para quines toman decisiones que involucraran a muchos durante mucho tiempo.

LA LEGALIDAD. Varios de los aspectos legales del proyecto presentan zonas oscuras, turbias o discutibles. Al ya referido Código de Ordenamiento Urbano habría que modificarlo para dejar a la ciudad sin un área declarada como “Reserva Natural Protegida”, nada menos. Pero esto no resultaría demasiado complicado si se tiene “mayoría automática” en el H.C.D. y si ninguna de las instituciones intermedias de la sociedad (partidos políticos, sindicatos, cámaras empresariales, colegios profesionales, etc.) presentan una oposición fuerte. Los mismos concejales que años atrás aprobaron una normativa que prohibía la construcción de edificios en torre en el centro histórico de la ciudad, los mismos, luego realizaron la excepción para que se pudiera construir el edificio de lo bioquímicos, o sea, “al código ya lo modificamos otras veces…”

Los puntos que se podrían presentar como discutibles son los que tienen que ver con el cumplimiento de la Ley de Obras Públicas y la adecuación a los fines y estatutos del organismo financiero, pero –ya sabemos- que la jurisprudencia tiene “una biblioteca a favor y otra en contra” de cada caso y, si de interpretaciones se trata, el poder político, legal o económico constituido, es siempre solidario con los suyos.

Lo que es un secreto a voces, que se menciona en forma de código, que no se puede abordar abiertamente, simplemente porque no se puede probar su existencia, es la participación de empresas fantasmas, o que, sin ser inexistentes, prestan el servicio de figurar en una licitación para dar legalidad al proceso. En general este favor se devuelve luego para la licitación otra obra, en otro lugar, siempre con el estado como comitente. Insisto, esta jugarreta sólo se puede sospechar porque es “todo legal, todo legal…”

También está la cuestión de las expropiaciones que se deben realizar ya que la isla del puerto no es toda del estado. El municipio de Concepción del Uruguay estuvo endeudado mucho tiempo por la expropiación del Banco Pelay y esto debería ser tomado en cuenta para que dentro de un tiempo no tengamos –como ya tuvimos- que pagar juicios millonarios.

EL ENTORNO NATURAL: Ni hablar de que el impacto de la obra sobre la isla y el río es enorme, mucho más de lo que su costo en pesos lo es a las finanzas del estado y tanto como el volumen del material que deberá movilizarse. Una parte importante de la isla perderá las características territoriales que hermana a casi todas las islas de la zona. Cambiará el perfil y la composición de su suelo, las especies vegetales y animales autóctonas que han crecido traídas y alimentadas por el río deberán competir por un lugar con el asfalto y el monóxido de carbono que les impondremos con nuestro progreso, pero igual, “el impacto no es tanto si lo comparamos con los desmontes en Salta o la desaparición del Impenetrable chaqueño” dirán quienes apuestan a que siempre se puede encontrar algo peor que mejore su trastada.

Es cierto que estos cambios no tendrían consecuencias visibles e inmediatas sobre la salud, la educación, la economía o la seguridad de la población, pero, lo que si, seguramente, es una incógnita que se develará con el tiempo y sí tendría consecuencias visibles e inmediatas sobre la salud, la educación, la economía o la seguridad de la población, es el comportamiento del río. ¿Hay estudios serios, que abarquen un período considerable, sobre los movimientos del río? Quienes hemos visto crecientes grandes sabemos que el agua corre (y corre mucho) por sobre la isla, cubriéndola toda. ¿Es posible determinar fehacientemente que hará el río cuando se tope con una contención de casi 3 CMS de largo que su altura no supere?

Al río Paraná le nació una isla –la que está enfrente a la ciudad- como consecuencia de los movimientos realizados en su lecho para construir el túnel subfluvial. ¿Qué hará el río Uruguay cuando alteren su lecho y su costa para hacer la costanera? Esperemos que sea benigno como su hermano mayor del oeste.

OTRA COSA. La intensión de acercar la comunidad uruguayense al río que le da nombre y de hacer amigable, accesible el entorno isleño -siempre duro y hostil para quien no está habituado a recorrerlo- podría concretarse de otra manera; sin dar lugar a tanta sospecha de negociado, con la participación de las instituciones intermedias de la ciudad y de los vecinos que trabajan y disfrutan del río. Tal vez así no solo ahorraríamos dinero, sino que también serían otras las características de la intervención. Aquí me surge esta pregunta ¿es necesario recorrer la isla en auto? Si en vez de un puente se hacen unos muelles, se habilita un servicio de lanchas y se proponen y organizan recorridos, senderos para caminar, andar a caballo, en bicicleta, en sulky y se arman lugares para de estar, para practicar deportes, para comerse un asado; con un par de cantinas y unos sanitarios, es decir ni mas ni menos que un parque como los hay en tantas otras ciudades con situaciones parecidas. ¿No sería esto más barato, más tranquilo, mas adecuado, tanto a lo que es la vida en las islas, como a lo que podemos destinar a “gastos de recreación”?

Pero no. Todo indica que la obra ya empezó. Porque “…la plata ya está, viene sólo para eso, no se puede destinar a otra cosa y hay que utilizarla lo antes posible…”. Es curiosa esta justificación que dan algunos funcionarios, repiten los medios de comunicación y se termina fijando en la gente, porque pareciera que la plata o “las partidas para la obra”, se constituyeran, se corporizaran de manera divina o celestial, casi sin la intervención humana….

Así finalmente Concepción del Uruguay comienza a tener “las grandes obras” que hacen “grandes” a las ciudades y que testimonian que por allí pasaron “grandes dirigentes” y todo aquel que no preste su apoyo estará oponiéndose al progreso, negando fuentes de trabajo, atentando contra las empresas locales, formando parte de la máquina de impedir, en fin, una suma de actitudes que lo harán merecedor oprobio de sus vecinos que si quieren y merecen vivir en una ciudad con una hermosa costanera sobre el río Uruguay para dar vueltas en auto los domingos a la tarde.

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